Chaves cambia de peón para hacer realidad la Caja Única: ¿triunfará Griñán donde fracasó Magdalena Álvarez? (Fuente: elconfidencial.com)
Una historia interminable. La fusión de las dos cajas de ahorros sevillanas es por derecho propio el folletín financiero español de las últimas décadas. La historia de amoríos entre El Monte de Sevilla y Caja San Fernando se inició en 1971, postrer franquismo, cuando Manuel Clavero, presidente de El Monte, y Mariano Borrero, yerno del almirante Carrero Blanco, su colega de San Fernando, acordaron unirse en santo matrimonio bancario. La cosa embarrancó al hablar de la presidencia. Los dos querían. Y como Mariano Borrero, el yernísimo, no fue elegido para presidir la nueva Caja fusionada, el proyecto se olvidó, naturalmente, que hasta ahí podíamos llegar. Y así sigue, como un inacabable Guadiana.
La cosa cobró inusitados bríos con la aparición en escena de personaje tan singular como la consejera de Economía y Hacienda, hoy ministra de Fomento, jamás soñamos llegar tan alto, alteza, Magdalena Maleni Álvarez, cuya briosa entrada en materia consistió en lanzar la idea de la fusión de todas las cajas andaluzas en una caja única, bajo la advocación de San Manuel Chaves, dejando reducido el intento de fusión de las sevillanas a un mero entremés.
La tormenta tropical MaleniManolo Chaves, quien se vio obligado a archivar el proyecto en espera de encontrar un hombre de confianza, con más criterio y sentido común, a quien encomendar la tarea de pacificar el sector y hacer posible su ambicioso proyecto personal.
La persona elegida fue, ha sido, José Antonio Griñán, gran amigo personal “de toda la vida” (fue secretario general técnico cuando el propio Chaves se desempeñaba en Madrid como Ministro de Trabajo), y al que anteriormente había llevado a la Junta de Andalucía como Consejero de Salud. Tras pasar por los Ministerios de Sanidad y de Trabajo, Griñán había quedado varado a partir de 1996 en el Congreso de los Diputados, sin ocupación específica. En 2004, tras mucho insistir, Chaves venció la resistencia de su amigo y pudo por fin nombrarlo consejero de Economía y Hacienda, con el encargo que ya se imaginan.
Hombre paciente y hábil negociador, Pepe Griñán se empleó a fondo en el objetivo que se antojaba más factible: regularizar la situación de CajaSur. Efectivamente, tras una ardua negociación y no pocas concesiones, en unos meses pactó con el Obispo de Córdoba el sometimiento de CajaSur a la Ley de Cajas de Ahorros andaluza, lo que ha supuesto la jubilación del famoso cura Castillejo y la implantación de un nuevo equilibrio de poder en la entidad entre los canónigos del cabildo catedralicio cordobés y los partidos políticos (PSOE, IU y PP).
Una vez normalizada la situación en CajaSur el pasado mes de mayo, Pepe Griñán puso manos a la obra con el otro gran objetivo de la actual legislatura: la Caja Única. Doña Magdalena había hecho creer a Chaves que la fusión simultánea de todas las Cajas regionales era posible, contando como abogado defensor del proyecto de un sabueso como Braulio Medel que, además de presidente de la mayor caja de ahorros regional, Unicaja, lo era al tiempo de la Federación Andaluza de Cajas de Ahorros (FACA).
No contaban con que los presidentes de El Monte de Sevilla y de Caja San Fernando (Beneroso y López-Benjumea), viendo peligrar sus cargos, optaran por adelantarse a la magna operación impulsando la fusión de ambas entidades como única alternativa de supervivencia personal. No les dio tiempo, sin embargo, a culminar su proyecto, pues la obligada renovación que imponía la nueva Ley de Cajas andaluza permitió al PSOE-A frustrar su reelección para un nuevo mandato. A pesar de ello, la campaña mediática que los “rebeldes” habían puesto en marcha surtió sus efectos: la sociedad sevillana había “comprado” el proyecto de fusión, ante la posibilidad de que Unicaja engullera a una de las cajas locales o a ambas.
En una hábil maniobra, Chaves sostuvo entonces que no se trataba de abortar la fusión de las Cajas sevillanas, sino de garantizar que esta se hiciera salvaguardando los derechos de las diversas partes implicadas (impositores, corporaciones locales, trabajadores, etc.), y que “la fusión constituía un objetivo irrenunciable para el PSOE”.
La realidad es que, cuatro años después, la ejecución del proyecto de fusión no ha avanzado lo más mínimo, pues los equipos directivos de ambas Cajas y el propio Banco de España la consideran inviable (solapamiento de oficinas, destrucción de empleo, riesgo de incremento de los créditos dudosos, escaso coeficiente de garantía, etcétera), de modo que en estos últimos tiempos la idea apenas ha progresado, a pesar de que los nuevos presidentes de ambas entidades fueron designados por el PSOE-A con este objetivo.
Pero el PSOE-A no puede presentarse a las elecciones locales sevillanas de mayo de 2007 con las manos vacías, por lo que Chaves encomendó a Pepe Griñán la dirección personal del proyecto. A tal efecto, las comisiones de integración funcionales de ambas Cajas empezaron a trabajar a toda máquina a partir del pasado verano y, al día de hoy el proyecto de fusión, Estatutos y Reglamento electoral de la nueva Caja están ultimados a falta de aprobación formal, prevista para el próximo mes de septiembre.
El resto de la presente historia se contó en este diario el pasado martes 6 de junio (“Los presidentes de El Monte y San Fernando proponen la fusión simultanea de las cajas sevillanas con Unicaja”) y al día siguiente se contó también la súbita amenaza que pende sobre la cabeza del capo de El Monte, a cuenta de los sapos y culebras que el Servicio de Inspección del Banco de España ha descubierto en las sentinas de la entidad (“La Junta de Andalucía busca el apoyo de CCOO para cesar al presidente del Monte de Sevilla, Bueno Lidón”) por culpa de los riesgos inmobiliarios contraídos en el pasado.
Las esperanzas de Chaves parecen puestas ahora en la inmediata llegada de Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO) a la cabecera del Banco de España, como definitivo impulsor de su proyecto de Caja Única. ¿Será posible en Madrid el milagro que los hechos le niegan tozudamente en Sevilla?
